martes, 7 de marzo de 2017

LA MODA Y LA PEDAGOGÍA DEL HABITAR



¿QUÉ ES LA PEDAGOGÍA DEL HABITAR?
¿POR QUÉ REFLEXIONAR SOBRE ELLA?







Ya Ustedes quizás se habrán preguntado, amables Visitantes, por qué en nuestras fotos, junto a los diseños de Melocotón Paloma, aparece siempre una referencia a la casa y los espacios íntimos…

Es porque el espíritu que anima la existencia de este blogg es reflexionar, una y otra vez, ya sea desde la moda, la filosofía o la literatura, sobre la facultad de habitar que poseemos todos los seres humanos. Es decir sobre lo que aquí llamaremos LA PEDAGOGÍA DEL HABITAR

¿Habitar?
¿Qué es?
¿En qué consiste?
¿Cuál su inmenso valor?
¿Cómo me concierne?
¿De qué formas posibles me enriquece?



Pero… ¿Por qué reflexionar y escribir sobre LA PEDAGOGÍA DEL HABITAR?

Porque la más grande miseria de nuestro vivir es el constante rechazo a la repetición y la monotonía. De forma reiterada y extenuante, la cultura, los medios, la sociedad materialista, nos hacen constantes llamados a la innovación, al rompimiento, al olvido de todo lo pasado proyectando todo tipo de alegrías y satisfacciones en un tiempo siempre futuro, y de una u otra forma, inalcanzable desde el instante presente.
Así, todo lo que se constituye como habitual, todo lo cotidiano y lo reiterativo, termina por ser interpretado como síntoma de una profunda carencia. Todo lo que se vuelve “costumbre” se hace portador silencioso de una tristeza casi letal, de una especie de “retroceso” existencial, de una torturante sospecha de “no futuro”.
El hecho de repetir acciones, de repetir afectos, de repetir caminos, de repetir pensamientos, de apegarse a lo cercano, a lo habitual, a lo cotidiano, queda peligrosamente expuesto a ser leído como un “triste destino”, como el “triste sino” de aquel que no conoce la luz de la innovación ni la verdad de la sorpresa, de aquel a quien no le han sido concedidas las promesas de una vida activa, dinámica, proyectada y siempre mejor.
En medio de este afán, va perdiendo fuerza una de las principales fuentes ontológicas del hombre: su facultad de habitar. El olvido de lo sencillo presente en la cercanía, en la casa amada, en el silencio evocador, en los objetos del recuerdo, en el reposo del ensueño, en la inmensidad íntima, le va haciendo olvidar al hombre, que es precisamente, en el afecto que surge en el instante de su presente, donde se concentra toda la potencia del aprendizaje, la enseñanza y el vivir mismo…
Y así, el hombre actual, en su afán vacío de dinero, bienes, acumulación y posesiones, paradójicamente, SIEMPRE se siente solo, miserable y vacío…

…¿Por qué?...
…¿Por qué nada, finalmente lo satisface?...

Porque sabe, en silencio…que no es realmente amado…
Porque tiene claro… aunque no lo diga… que no tiene nada que amar…
Porque entiende que únicamente …acumula cosas…

Porque comprende… que por más que amontone dinero y objetos… LO FUNDAMENTAL, lo ha abandonado…

…No tiene nada… y lo sabe…

Porque se ha desviado, en su afán de estatus etéreo, de seguridad absurda y felicidad superflua, del único camino posible hacia el tener verdadero, hacia la serenidad exquisita y hacia la felicidad permanente: LA CAPACIDAD DE HABITAR LA CASA Y EL MUNDO…DESDE EL AFECTO…

…Sólo es dichoso aquel que ama y es amado…
…Aquel que valora lo pequeño y lo cercano…
…Aquel que al mirarse en el espejo, sabe lo que es, lo que aprecia, lo que cuida, lo que abriga en sus manos…

                       
…BIENVENIDOS ENTONCES, NUEVAMENTE A ESTE LUGAR, DONDE SEMANA A SEMANA INTENTAREMOS EXPLORAR EN QUÉ CONSISTE ESE GRAN RETO DE HABITAR EL MUNDO, NO DESDE EL TENER, SINO DESDE EL CUIDAR…

                 

                 





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