Virginia Woolf, escritora totumo, abre el vacío de sus personajes a las más bellas y diversas texturas del tiempo, que nacen con el día y nacen con las olas....




Monula del mediodía

Monula del atardecer


Monula de la noche



Monula del amanecer 


 
Cada hora tiene su textura y su propósito. Mirar los procesos es aprender a degustar la vida. Amar lo que comienza, lo que se desarrolla, lo que continúa y lo que finaliza nos permite también recuperar el tiempo al revés como recuerdo y memoria.













La gota esencial del tiempo: el instante... El perfume exquisito de las texturas del aquí y el ahora...


Monula del instante