CHEN DEL LLEREL. EL HABITAR DONDE HA SIDO DESTERRADA LA MIRADA MEDUSA.


 


Absorbidos ya por completo en el por qué del sentido y del diálogo monular, los habitantes Totumo de Chen del Llerel ya no viven en la pregunta técnica y utilitaria del “¿para qué?”. Las texturas del mundo se han liberado de la tiranía de tener que servir obligatoriamente para algo. El mundo no es ya utilidad. Es maravilla. Es diálogo. Es mirada fecunda.

La mirada Medusa que busca involucrarse con el mundo sólo a partir de la utilidad que de él y sus fenómenos se pueda recibir, ha sido desterrada. La mirada piedra, utilitarista, técnica, pragmática y manipuladora, ha muerto. Ha caído su cabeza. Habitar Chen del Llerel es habitar el sentido de la pregunta que interroga por el sentido del ser. Las Monulas son una interpretación estética del máximo de los principios heideggerianos: Volver a plantear la pregunta que interroga por el sentido del ser.



 

Comentarios

  1. Desde hace ya muchas décadas los seres humanos ya no nos preguntamos por algo que "nos llene el ser", sino por aquello que pueda adornar o acompañar la materialidad de este cuenco que sostiene al ser, a saber, al cuerpo. Igualmente, nos sentimos satisfechos cuando sentimos que algo adquirido define de manera estática el ser -por ejemplo, un título, un logro-, pero no nos percatamos que el ser que es movimiento puro, descubrimiento constante y sentir imparable no ha de encasillarse en cuántas cosas se han logrado para llenar las percepciones que los otros tienen sobre nosotros, en cambio, debería ser una suerte de autosuficiencia mezclada con el habitar en comunidad. Es decir, la pregunta constante por el ser debe ser hallada en nosotros mismos -así como Garrick, en el poema de Juan de Dios Peza, halla remedio y consuelo en sí mismo- sin un arrojo en el individualismo. El ser es búsqueda interna en un complementar de lo externo, suscitando la participación de lo otro pero sin limitación alguna.

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