LAS MONULAS COMO CONTEMPLACIÓN ACTIVA






Quieres mirarme nuevamente?, preguntan las Monulas.

Y al decirles si!! Si quiero!! Quiero mirar!!, contemplo la textura desde mi visión activa. La mirada es ahora una decisión. Las Monulas son visión activa. Y en un acto dinámico el ser humano y su ojo perceptivo ( sus cinco sentidos) se vuelve semejante a lo que mira.

Las Monulas nos invitan al mimetismo sustancial entre el ojo y las esencias.

Las Monulas son el ojo que ve y hace ver. El ojo que mira y se mira. El ojo que nos mira, invitándolos a elegir activamente nuestras propias texturas. Nuestra propia belleza. Nos invitan a alegrarnos en la cotidianidad dinámica y renovadora, ya no de las formas, sino de las esencias, siempre nacientes y renovadoras.

 

Comentarios

  1. Este es un tema bastante interesante para la actualidad porque nos habla acerca de la contemplación que día tras día hacemos de todo lo que nos rodea en diferentes contextos, ambientes, con distintas personas y asimismo situaciones; siempre que vemos bien sea a la misma persona u objeto decimos y pensamos que está igual quizás porque no hemos tenido la delicadeza de ver sus nuevos detalles, como ha florecido o al contario se ha marchitado, no vemos mas allá de lo que se nos muestra exteriormente, de nuevo consideramos que solo esto es lo que puede juzgarse y asimismo lo hacemos; mirar o contemplar algo debe ser constante para justamente caer en cuenta de sus nuevos matices, colores, formas, texturas, sentimientos por qué así jamás dejaremos dejar morir la expectativa, la curiosidad, los nuevos detalles y como ha florecido en poco o mucho tiempo aquello contemplado.

    Las texturas que hemos tenido a la mano tal vez desde que empezamos a existir quizás a estas alturas ya se nos hacen iguales porque esa costumbre de siempre verlas, olerlas, tocarlas ha hecho que pierdan su magia y por consiguiente el valor que debemos darles desde lo interior, reinventarse como ahora se dice no es solamente innovar desde un nuevo campo también invita a cuidar los que ya hemos construido de tiempo atrás y decir que cosas o características puede tener en este momento; conservar algo es de igual forma darle un sentido cada día no quiere decir que su esencia va a cambiar porque esta siempre permanecerá mas bien es valorar aún mas por el hecho de que produce en mí un sentimiento o visión que no había experimentado.

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  2. La contemplación activa se percibe en la belleza de lo que me rodea. Pero, esta contemplación consiste en volver a observar lo que siempre nos ha rodeado. Este acto es un observar con ojos nuevos, consiste en ver la belleza en cada rincón, consiste en ver la imperfección, pero contemplando un todo que sin eso, no lograría ser lo que es.

    La belleza es un nuevo mirar que observa todo y acepta que con cada perfección y con cada imperfección, se obtiene lo que se percibe.

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  3. Considero que lo especial en la mirada es aquello que tiene que ver con la transformación. Pues cuando se tiene una mirada especial con el mundo y con el propio espejo, deviene necesariamente una transformación para el yo y para el otro y lo otro. Así pues, cuando se mira la realidad con aquella visión contemplativa se tiende a impactar las esencias de las cosas, impactándolas con nuestros propios sentidos y vivires. Por eso, el filósofo debe mirar el mundo no como distraído o despreocupado, sino con una especial tendencia a lo que ama y a lo que su sentido y vivencia ha sido fuertemente impactado, y allí, dejar su paso y su memoria en las cosas y personas que ha conocido.

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  4. EL ejercicio de detenerse y mirar, contemplar las esencias puras de las cosas, hacen que mi ser se deleite en las texturas, monulas, de las cosas y disfrute sus mensajes. Ver el fuego ya no es solo ver la llama, es percibir los colores que la componen, el calor que emana de ellas, la danza que surge por el oxigeno. La mirada es sensación.

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  5. Se suele ignorar las verdaderas formas de las cosas, se suelen tomarse por simples cosas del mundo. La relación entre el sujeto y el mundo es por mera utilidad. La mirada del sujeto es vacía, no hay conexión. Pero cuando, la mirada del ser, que es percepción íntima que me acerca a las cosas que me muestran sus nuevas texturas, nos demuestran que nos muestran la belleza del mundo que nos rodea y nuestra propia belleza. Las monulas nos invitan al ver el mundo de una forma íntima.

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  6. la invitación de dejar de ver como mera técnica vacia e insuficiente a las cosas, como meros objetos desechables o actividades sin importancia y tortuosas, toca verlas desde esa belleza que son, la técnica de hacer y admirar cualquier cosa con los ojos con el objeto para poder admirar, tal vez hasta quedar estupefactos ante el menor movimiento de la mano de un artesano haciendo un juguete “sin importancia” para el mundo tecnico vivir bien es vivir en el momento y poder admirar la técnica y la belleza de todo lo que nos rodea.

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  7. También son una base para nuestra interpretación ¿qué me hace sentir cuando la miró? ¿Qué me transmiten estas monulas? Precisamente, tomar nuestra perspectiva y hacer una mirada general a cada textura. El comprender por qué puedo ligarla a mi entorno y si le he tomado en cuenta.

    Nosotros Somos personas que dan por hecho tener todo y jamás nos hemos detenenido a pensar tranquilamente en lo que tenemos. en lo que me ayuda, porque sigo teniendo. El hacernos estás preguntas es algo fundamental: lleva a pensar activa y constantemente sobre mis alrededores , sobre mis propias texturas , alzar la mirada y decir "este es mi hogar y yo lo he construido con lo que soy , lo que me gusta y no solo lo que me conviene" Es necesario analizar e incluso criticar para saber qué estoy haciendo bien o qué estoy haciendo mal. finalmente invitarnos a mirar no es un simple: está linda o tiene razón. Se trata de: pensar ,comprender, debatir y ser juiciosos a la hora de ponernos en el ejemplo.

    ¿Realmente las he logrado mirar? Porque aceptar está invitación nos hace tomar ese tiempo y decir: lo entiendo. esta conexión que tenemos no es sólo por una monula si no por lo que yo siento, lo que para mí significa que aunque para muchos sea aceptable o no , ese es mi ser.

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  8. Había una vez una pequeña que trataba de verse en los espejos, pero no se encontraba. Los reflejos que veía eran sólo la extrañeza de alguien que no sentía. Pero igualmente sin reconocerse su camino seguía, pensando que aquello era porque era lo que veía.
    Un raro día comenzó a escuchar voces "¿quieres mirarme?" decían, su alrededor y su cabeza llenaban, nunca paraban y a la niña desesperaban hasta que ataques desataban, en los que ella con sus propias manos, las capas de sí arrancaba porque sentía que aquello las calmaba.
    Hasta que en uno de esos ataques la pequeña en un charco cayó y sin las capas restantes terminó. Las voces por fin se callaron, confundida comenzó a pararse, pero al mirar su reflejo en el agua del charco se detuvo. Era impresionante su reflejo, porque por fin era ella, por fin se sentía, por fin se reconocía. Entonces por fin comprendió a las voces, eran su bella esencia lo que oía.

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  9. Se pasan los días de una manera monótona sin percatarse en lo que nos rodea convirtiendo esto en un paisaje estático a lo largo de la vida, sin apreciar lo que nos puede mostrar.
    Si nos salimos de esa monotonía y empezamos a fijarnos en lo que nos rodea podremos notar que aquello que vemos todos los días tiene más para mostrarnos que lo que creemos, una flor que se cruza en nuestro camino pasa de ser algo más del paisaje a algo que nos puede deslumbrar, llenando el día con algo de alegría, es así como el contemplar las cosas más allá de la simple vista cotidiana nos lleva a comprender mejor lo que nos rodea y a nosotros mismos. (sv)

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  10. Por Brayan Patiño,
    El ver es una capacidad que tenemos los seres humanos, pero, nos hemos dejado guiar por lo superficial y no trascendemos a lo esencial. Hoy día el hombre mira como cualquier animal, con el fin de encontrar en su entorno la satisfacción de las necesidades. Per, esa no es la verdadera percepción a la cual estamos llamados, necesariamente tenemos que dejar de guiarnos por lo que superficialmente me hace feliz e inmiscuirnos en lo que es realmente bello para el ojo del ser.
    Por eso, la mirada superficial no importa, la verdaderamente importada es la mirada del ser, y como posibles actores en la fotografía debemos cuidar ese ser, que cuando nos observen vean en nosotros una verdadera proyección de la felicidad.

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